El hábitat de los tiburones se ha visto invadida por la presencia del humano, sea por causa de la pesca, el buceo o el simple nado en las orillas del mar. Ahora bien, el efecto de la actuación del humano ha ido más allá. Veamos cómo afecta el calentamiento global la existencia de los escualos.

¿Cómo afecta el calentamiento global la alimentación del tiburón?

Para poder alimentarse, los tiburones deben viajar constantemente en busca de sus presas predilectas. Sin embargo, debido al calentamiento global la población de peces que forman parte de la dieta del tiburón ha ido mermando. En este sentido, vemos que pueden viajar kilómetros sin encontrar un solo animal para comer.

Hay que recordar que los tiburones se encuentran en la cúspide de la cadena alimenticia del mar. No obstante, si no hay peces que comer, obviamente su existencia también se verá afectada. Aunque algunas especies pueden sobrevivir sin comer por días, esto no quiere decir que no se debiliten al no encontrarla a tiempo.

El cambio climático y los tiburonesSegún Jennifer Pistevos, bióloga marina que estudia el comportamiento de los tiburones, se realizó un estudio sobre ejemplares que viven en la Bahía de Sidney. En esta investigación, se arrojó que estos comen en el fondo del mar y dependen de la eficiencia metabólica para cazar. No obstante, las emisiones de CO2 y el cambio en la temperatura del mar pueden reducir su capacidad de cazar.

Por otra parte, se ha observado que les ha costado conseguir el alimento, hasta tal punto que ni siquiera intentan buscarla. En consecuencia, las especies no están teniendo el desarrollo adecuado y las nuevas generaciones son aun más pequeñas y con menos habilidades de subsistencia.

Movimiento migratorio por el cambio climático

Investigadores aseguran que el instinto del tiburón ha ido cambiando por el cambio climático. De allí que los que necesitan moverse de lugar en distintas épocas, se vean confundidos con el cambio de temperatura que surge en el mar una vez ha cambiado el clima.

Por poner un ejemplo, el tiburón nodriza gris habita en las zonas australianas. Sin embargo, no ha llegado a explorar territorios como el Estrecho de Bass, por las bajas temperaturas que hay allí. En este sentido, vemos que el cambio climático pudiera calentar estas aguas, permitiendo que el escualo se introduzca en estas aguas no exploradas. ¿Ventaja o desventaja? A ciencia cierta esto no se sabe, pero sí que implicaría un impacto su presencia en el lugar.

Apareamiento del tiburón por el cambio del clima

El instituto de algunas clases de tiburón en cuanto a su reproducción es guiada por el cambio de temperaturas en el mar. Por esta razón, cuando la temperatura cambia abruptamente por el cambio climático, estos se confunden.

El estrés que el cambio de clima pueda ocasionar en los tiburones pudiera hacer que se vuelvan reacios a la reproducción. En consecuencia, la población de los escualos se ralentizaría. A su vez, esto ocasionaría que aquellas especies que se encuentren dentro de la lista de la UICN como animales en peligro de extinción, se encuentren en un mayor riesgo.

Aunado a esto, el nacimiento de tiburones híbridos ha sido el resultado del cambio de clima drástico que se han visto con el paso del tiempo. Y bien sabemos que el tiburón ha sido capaz de evolucionar con el paso del tiempo. ¿Será esta una manera de adaptarse a la nueva situación?

Ataques de tiburones ¿Se debe al cambio climático?

Lo cierto es que el humano no forma parte de la dieta del tiburón. Ahora bien, muchos se preguntaran: ¿Por qué entonces hay tantos registros de accidentes con estos especímenes?

En 2015 se registro el mayor número de ataques por parte de tiburones luego de que el fenómeno el Niño hiciera su recorrido mundial. La razón principal ofrecida por los medios y expertos en la materia es que el cambio climático afectó gravemente el comportamiento de los escualos.

Ahora bien, el humano también ha invadido el territorio de estos animales. Y aun más, se han atrevido a interrumpir la existencia de estos tratando de cazarlos por pura diversión. El Humano entonces, se convierte en un intruso no deseado en el mar.

Burgess afirmó que el humano no es más que un visitante en un mundo que no nos pertenece. Este comentario fue bastante asertivo, ya que miles de turistas y profesionales del buceo invaden el mar y no guardan distancias con estos feroces depredadores.