¡Cuidado, Tiburón! Esta es una expresión muy común cuando el ser humano tiene contacto con el agua. Siempre se está alerta de la presencia de estos enormes monstruos marinos, y en parte debe ser así. Sin embargo, ¿será cierto que todos los tiburones hacen daño al humano? Conoce qué tan cierto es esto, y qué verdades hay detrás del mundo de los tiburones.

Grandes mitos de los tiburones

Los misterios que esconde el océano y sus aguas, siempre ha sido de estudio por parte del ser humano. Los tiburones no son la excepción, pues los envuelve siempre una cantidad de mitos que se han extendido con el paso del tiempo. Veamos algunos de los mitos más enunciados sobre estos monstruos marinos:

TODOS los tiburones son peligrosos y se alimentan de seres humanos

mitos sobre tiburonesEste es uno de los mitos más comúnmente escuchado. Y aunque es cierto que algunos tiburones son depredadores por excelencia, solo el 80% son capaces de ocasionar daños a personas.

Este mito puede ser perjudicial para esta especie, puesto que el hombre siempre está a la defensiva. El miedo del hombre ha hecho que trate de manera injusta, dando como consecuencia daños irreparables a estas especies marinas.

Los tiburones siempre están preparados para morder y comer

Estas especies marinas no necesitan estar comiendo continuamente. Pongamos el caso del tiburón limón, cuya alimentación diaria es de menos del 2% de su peso corporal.

La voracidad de los tiburones es una ficción, pues estos animales comen solo lo necesario, e incluso no todos los días.

La sangre de los humanos atrae a los tiburones

Totalmente falso. No se ha encontrado datos científicos que sugieran que los tiburones tienen predilección por la sangre humana, sobre la de los peces.

De hecho, el tiburón tigre y el blanco, prefieren consumir focas y leones marinos, porque la carne humana no es de su gusto. Los ataques a humanos han sido producto de accidentes, aunque la mordedura de estos sea mortal.

Los tiburones comen TODO a su paso

Los mitos acerca de la alimentación del tiburón son legendarios. Este principalmente, llama la atención por lo incierto de su enunciado. La verdad es que, los tiburones son selectivos en la elección de su dieta.

Mientras que por un lado, hay tiburones que comen peces, invertebrados y otros animales. Otros prefieren consumir plancton o algas marinas.

De hecho, algunos peces poseen una especie de sensores que emiten ondas electromagnéticas, que le permiten escoger su presa. Estos tiburones no escogen al azar su método de alimentación, más bien son cuidadosos al elegirlo.

NINGÚN tiburón es de agua dulce

En su mayoría, los tiburones habitan en aguas saladas, algunos como el tiburón toro pueden nadar en aguas dulces. Esto es posible gracias a un sistema de regulación que posee dicha especie, que le permite ajustarse a cambios drásticos en la salinidad.

Los tiburones SIEMPRE están en movimiento

Esto no es cierto; de hecho, algunos tiburones reposan en el fondo de los mares y océanos, sin necesidad de movilizarse constantemente.

Los tiburones NO pueden aprender

Se cree que estas especies marinas, son las más inteligentes de las profundidades pelágicas. Han sido estudiados por la ciencia, y se les asocia con comportamientos complejos de socialización. De hecho, se piensan que existe cierto grado de comunicación entre ciertas especies, por medio de lenguaje corporal.

Los tiburones NO ven

Al contrario, estos elasmobranquios tienen la capacidad de hacer distinción entre colores y formas. Se piensa que su visión es más potente que la del hombre, hasta 7 veces mejor. Incluso, en la oscuridad, pueden distinguir las formas de sus presas y atacantes.

Es difícil matar a un tiburón

Infortunadamente, esta afirmación es falsa. De hecho, tan sólo el estrés ocasionado por una captura incidental, puede debilitar a un tiburón. Por esta razón, un tiburón puede morir fácilmente al ser apresado por una red pesquera.

No es un mito sino una realidad

El enemigo más temible del tiburón es el ser humano y su caza desmedida de especies marinas. El consumo del cartílago de estas especies, ha sido una excusa para asesinar grandes especies. Aunque a ciencia cierta, se desconoce la veracidad de los beneficios del cartílago de tiburón para el organismo humano.

La televisión y el séptimo arte han contribuido a la demonización de estas especies. Pues los han hecho ver como depredadores sanguinarios. Aunque hay que decir que el ser humano ha tratado de reivindicarse, creando asociaciones para la conservación de estas especies.